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Mensajes e Intervenciones
Discurso del C. Lic. Rodrigo Medina de la Cruz ante el H. Congreso del Estado
03/10/2009


Seguridad integral, generación de riqueza y desarrollo social serán algunos de los ejes fundamentales de la Administración 2009-2015.


Al rendir protesta como gobernador constitucional del Estado de Nuevo León, ante el Honorable Congreso del Estado, asumo el más elevado compromiso y el más alto honor al que puede aspirar un hijo de esta tierra.

Estoy plenamente consciente de las obligaciones que adquiero, y de los deberes del cargo.

Los desafíos que tenemos los nuevoleoneses son reales.

Les haré frente con valor y coraje, con inteligencia; quizá nos tome tiempo; quizá haya factores externos que considerar; quizá ocurran situaciones imposibles de prever.

Ante todos ustedes, ante Nuevo León, esta noche les digo: que tengan la certeza que los enfrentaré.

Desde ahora les digo que el camino no será fácil; pero el camino a la superación jamás lo ha sido.

Hace ya veinte años que elegí el servicio público y la política como vocación de vida, porque creo en su poder transformador.

Porque es el instrumento para mejorar continuamente la forma en que se gobierna a un pueblo, y eso es lo que siempre he querido hacer; esa es mi vocación.

Porque tengo la convicción de que la política no se reduce a la disputa electoral, sino que se funda en el ejercicio cotidiano de principios, de valores y de ideas que respondan al sentir ciudadano, a las necesidades de los que menos tienen, y a la visión de un destino común para todos.

No olvidemos, en nuestro interior, que nuestra superación individual depende de nuestra superación colectiva.

Con ese espíritu contendí en las elecciones del pasado 5 de julio, y gracias a ese espíritu obtuve la confianza y el respaldo de los nuevoleoneses.

Ahora, asumo el reto de refrendar cada día el triunfo obtenido en las urnas, mediante el cumplimiento cabal de mis compromisos.

Lo expresé en campaña y lo ratifico hoy: gobernaré para todos, sin distinción de clases, creencias o partidos.

Sin embargo, estaré especialmente cerca de los grupos económicamente más vulnerables; aquéllos que más requieren de un gobierno que escuche y actúe, que sea sensible y que atienda con puntualidad sus demandas.

De antemano, sabemos que quizá no podamos superar todas las carencias que existen; pero, desde hoy, deben tener fundada esperanza de que los tendré cerca de mi corazón y de mi compromiso, y pondremos nuestro máximo esfuerzo para hacer todos los días algo por la gente de Nuevo León.

Acudo ante ustedes, con la humildad de alguien que creció en una familia unida por su apego al esfuerzo cotidiano, y a un legítimo orgullo por las raíces que nos hacen pertenecer a México, y a nuestro querido estado de Nuevo León.

No podría concebir esta gran oportunidad sin ellos.

Por su respaldo y fortaleza, por su entrega incondicional, por su deseo real de que las cosas me salgan bien, a mis padres —Humberto y Rebeca— les agradezco su cariño, su ejemplo, la educación que va más allá de la escuela, las oportunidades que con tanto esfuerzo me dieron y, sobre todo, su amor.

A mis hermanos, les agradezco su apoyo moral y emocional.  Gracias por ser además mis mejores amigos y compañeros, con quienes he compartido alegrías y tristezas que nos han unido cada día más.

A una persona muy especial, la más especial, mi compañera de viaje, mi más grande amor, mi esposa Gretta.  Ante este auditorio, te digo que me siento dichoso de compartir mi vida contigo, y que con tu entrega diaria haces que cada día te quiera y te valore más.  Gracias por tu amor incondicional.

Gretta: al igual que yo, el día de hoy tú también asumes una gran responsabilidad como Primera Dama y Presidenta del DIF en Nuevo León.

Porque te conozco, porque sé de tu trayectoria y capacidad más allá del amor que te tengo, sé que tu compromiso con las familias nuevoleonesas es enorme, y por eso también sé que harás tu mejor esfuerzo.

A mis hijos —Rodrigo, Roberta y Rebeca— ellos aún quizá no comprendan del todo el reto que hoy asumimos como familia ante el pueblo de nuestro estado, pero sepan que son mi motivación más grande, que son la raíz más profunda de mi sentimiento de lucha y de superación.

A mis amigos que me han acompañado a lo largo de toda la vida y de toda mi carrera, con quienes he compartido momentos que hacen que valga la pena vivir les pido su comprensión por el tiempo que nos falta para cultivar nuestra amistad, pero también les pido que nos aseguremos de mantener la convivencia a lo largo del camino y estar nuevamente juntos una vez que haya terminado mi mandato.

Desde el inicio de mi carrera política, siempre he tenido claro que se va a una elección para gobernar.

No me gustan las posiciones a medias, ni las asumo con ataduras más que la ley y el pueblo imponen. Gobernaré con plenitud y de tiempo completo.

Voy a ejercer mi encargo con firmeza, sin titubeos ni vacilaciones, pero con serenidad.

Tengo claro que gobernar no significa responder únicamente a la coyuntura.

Para gobernar bien, hay que tener muy claro el rumbo; una perspectiva que le dé pleno sentido a los esfuerzos cotidianos.

Gobernar con rumbo, es mantener con claridad y disciplina ese camino sin distracciones, a sabiendas de que siempre habrá retos y resistencias que superar.

Sin embargo, antes de definir ese rumbo, son inevitables los momentos en la historia, como éste, en que debemos hacer un alto en el camino para preguntarnos dónde estamos, y hacia dónde vamos.

Pensar que nada cambia, simplemente es una equivocación.

Las reglas del juego han cambiado.

Entendamos que no vivimos en una época de cambio, sino en un cambio de época.

Entendamos que en estos momentos, el que triunfa ya no es el más fuerte, ni el que tiene más recursos económicos, sino el que sea capaz de adaptarse mejor y con mayor rapidez.

Cuando pensábamos que teníamos las respuestas, cambiaron las preguntas.

En algunos casos se han rebasado las antiguas estructuras y puesto en evidencia la necesidad de encontrar respuestas nuevas e inteligentes a retos como el de la crisis económica, la seguridad e, incluso, la epidemiológica.

La geografía que hoy estudian nuestros hijos es diferente a la que conocimos hace tan sólo dos décadas.  Desaparecen muchos de los paradigmas en que fueron formadas las generaciones anteriores.  Surgen otras ideas y enfoques en la política, la economía, y la educación.

Las nuevas tecnologías revolucionan la forma de entender el mundo.  La sociedad se ha tornado más exigente, más informada, más participativa, más activa en la definición de sus prioridades.

Pocas veces en la historia habíamos visto tal dinamismo colectivo, que supera incluso a no pocas de las instituciones que en el pasado dieron cauce y expresión a las demandas ciudadanas.

Nuestro cambiante perfil demográfico, la transición generacional, el crecimiento urbano, el cambio climático, la inseguridad, o una nueva economía global basada en el conocimiento, son realidades concretas e ineludibles, que nos obligan a repensar el entorno en que vivimos, pero sobre todo, que nos obligan a actuar.

Estos —señoras y señores—, no son días de comodidad para quien ocupa cargos públicos, ni momento de anteponer el estilo sobre la sustancia.

No son los tiempos de aquéllos que se estancaron en un país y en una sociedad que ya cambió.

No son tiempos para bajar la guardia.

De allí que la acción del gobierno tenga que ser profesional y afín en sus acciones con el sentir ciudadano.

Debemos ser capaces no sólo de entender lo que se ve, sino ver lo que otros no ven.

Es el momento de elegir nuestro propio mañana con la mente despierta, la mirada atenta y la frente en alto.

Nuestra visión política es clara: el gobierno es para SERVIR, para tomar decisiones por difíciles que éstas sean y, más que nada, para RESOLVER.

Vivimos tiempos críticos, sin duda.  Tiempos en los cuáles han surgido demasiados retos de manera simultánea.

En particular, existen cinco situaciones cruciales, todas igual de importantes, que plantean grandes retos a Nuevo León, y que, al mismo tiempo, representan fuentes de oportunidad para nuestro estado.

La primera es la situación económica y del empleo.  México tiene ya muchos años de crecer a tasas insuficientes; y ahora la crisis internacional viene a apresurar la necesidad urgente de tomar decisiones más audaces; de promover una nueva generación de reformas estructurales que impulsen el crecimiento sostenido de la economía y sobre todo la creación de empleos.

La segunda es el estancamiento en el combate a la pobreza.  Debido a la recesión, el número de personas que viven en condiciones de pobreza ha regresado a los niveles anteriores a 2006, y los programas ejecutados a nivel nacional padecen síntomas de agotamiento que no podrán ser superados con las mismas políticas asistencialistas de siempre.

La tercera es la educación.  Hemos avanzado notablemente en el esfuerzo de cobertura, pero aún estamos lejos de alcanzar los niveles de calidad y excelencia internacional que pueden hacer de la educación una verdadera palanca de superación personal, y de movilidad económica y social.

La cuarta, al igual que ocurre en todo el país, es la crisis de la inseguridad que se ramifica, y que hace indispensable evaluar si la estrategia seguida hasta ahora es la correcta; o hace falta construir nuevos enfoques, que reconozcan la naturaleza real del problema y logren mejores resultados.

Finalmente, las crisis de salud o las provocadas por desastres naturales, que ponen a prueba, sin duda, nuestra capacidad de reacción y convocatoria adecuada para superarlas. 

Nuevo León, como es natural, no puede sustraerse a esa realidad.  Pero es indispensable señalar que, aún compartiendo muchos de esos desafíos, partimos también de grandes fortalezas.

La fisonomía de nuestro estado ha cambiado de manera notable en años recientes.  Al mismo tiempo que enfrentamos nuevos y viejos retos, Nuevo León sigue simbolizando con orgullo el México moderno, dinámico y vanguardista.

Entre 2003 y 2007, de los cuatro estados de la República —incluyendo al Distrito Federal— que concentran más del 40 por ciento del PIB, Nuevo León fue el único cuya economía creció, al grado que hoy representa casi el 8 por ciento del producto nacional.

Nuestra economía ha dejado de ser predominantemente manufacturera.

Nuevo León ya se encuentra en franco camino hacia una economía donde coincide el sector industrial de creciente valor agregado, con un sector de servicios en proceso de expansión, que a mediano y largo plazos irán transitando hacia un desarrollo basado en el conocimiento.

Contamos con una red de universidades públicas y privadas de calidad mundial, universidades que forman profesionistas bien preparados y que han sido la base de muchos proyectos de desarrollo exitosos.

Además se ha desarrollado un esfuerzo sin precedente en investigación científica e innovación tecnológica.

Tenemos una excelente red de salud, con hospitales—escuelas certificados por los más altos estándares internacionales, con médicos, enfermeras, personal administrativo de gran profesionalismo, a quienes reconocemos su valor. Pero ahora vamos por la configuración de un nuevo cluster de salud pública, para integrar las redes de salud estatal y federal a fin de brindarle cobertura al 100% de la población abierta.

Nuevo León es el segundo estado de nuestro país con mayor nivel de desarrollo humano, pero no nos conformamos, vamos a ir por el primer lugar.

En educación básica, estamos cerca de alcanzar la cobertura universal; y vamos por la de nivel medio-superior.

Contamos con un equipamiento urbano, cultural y de turismo que está al nivel de muchas grandes metrópolis.

El panorama demográfico, económico, urbano y social nos perfila con claridad la complejidad de los retos que afrontamos, pero al mismo tiempo, nos muestra que las fortalezas con las que contamos son más —muchas más— que la dimensión de los rezagos.

Necesitamos pensar y replantear nuestros objetivos de corto, mediano y de largo plazos.

Es nuestro deber aprovechar mejor el enorme capital humano acumulado, la potencia de nuestra economía, la visión de nuestros empresarios, el talento de nuestros trabajadores, y nuestra privilegiada posición geográfica.

Actuar de manera simultánea, ordenada y coordinada con la federación y los municipios.

Necesitamos, en suma, renovarnos, adaptarnos, innovar, y cambiar.

La historia nos sirve para aprender de nuestros aciertos y desaciertos; nos ofrece lecciones para seguir o enmendar el camino. Y esa historia la conocemos muy bien.

Gobernaré aprendiendo de la historia pero no atrapado en ella. Gobernaré hacia adelante, haciendo lo que tenemos que hacer hoy para tener la esperanza de un mejor futuro.

Tengo claro en dónde estamos, y lo que debemos hacer como sociedad.

Tengo claro lo que la gente manifestó, o, muchas veces exigió, con toda razón, durante la campaña electoral.

Tengo claro mi amor por esta tierra, y hemos definido un rumbo que es mi obligación compartirles esta noche.

Después de una intensa carrera para llegar a este momento, planteamos tres ejes fundamentales.  Los tres indisolublemente relacionados, de igual relevancia y jerarquía en mis prioridades:

El Primero: Seguridad Integral.

El Segundo: Generación de Riqueza; y

El Tercero: Desarrollo Social y Calidad de Vida.

Estos serán nuestros objetivos, y ni un servidor, ni mi equipo, descansaremos, nos distraeremos, o cejaremos en nuestro empeño hasta lograr algo muy importante a lo que todos tenemos derecho, que es elevar nuestra calidad de vida.

SEGURIDAD INTEGRAL

Seguridad integral significa seguridad física, seguridad patrimonial y seguridad jurídica, que haya condiciones de paz y armonía esenciales para el buen desarrollo comunitario y productivo.

En este tema, nuestro país y nuestro estado han sido puestos a prueba, quizá una de las pruebas más grandes de nuestra época moderna.

En estos momentos para mi equipo y para mí, no existe reto más formidable y más urgente que el de superar esta prueba, y aunque este es un problema de los tres niveles de gobierno, y de que estamos convencidos que una sola esfera no puede resolverlo por sí sola, aquí en Nuevo León veremos el como sí; el como sí avanzar de la mano con el Gobierno Federal y los Municipios, y trabajaremos para integrar una fuerza local suficiente que le haga frente a los criminales.

En esto, o triunfamos todos, o todos seremos derrotados.

No permitiremos que esto último suceda, pero entre más pronto lo entendamos, más pronto nos recuperaremos.

Ante el Honorable Congreso, convoco a los Poderes del Estado, a todas las fuerzas políticas, a la iniciativa privada, a los medios de comunicación, a las asociaciones religiosas, sindicatos, agrupaciones, escuelas y universidades, a la sociedad, a formar un frente común por la seguridad.

No podemos, ni vamos a permitir que una minoría al margen de la Ley, convierta a la mayoría en su rehén.

Es mi obligación como líder de este Estado convocarlos, y lo hago ahora porque somos muchos, muchos más, los que queremos tener la casa limpia, que los que quieren seguir manchándola de sangre.

Lo que dije en campaña lo sostengo: estoy dispuesto a entrarle de frente.

No nada más “debo” hacerlo, sino “quiero” hacerlo, por mi estado al que amo, y por ello… los necesito a mi lado.

Los necesito a mi lado, porque no hay poder más grande para un gobernante, ni arma más poderosa, que el respaldo de su pueblo.

Por esa razón ellos nos quieren dividir; por eso buscan infiltrarse en nuestro tejido social para fracturarnos... pero no lo van a lograr, porque no se los vamos a permitir.

Vamos a reconquistar lo que nos pertenece.

Mi gobierno hará todo lo que esté en sus manos, usará toda su capacidad y recurrirá a toda la fuerza de la ley, para que nuestras familias recuperen un entorno de seguridad integral.

Responder a este reto tan sensible, sin duda empieza por el gobierno, pero también involucra a toda la comunidad, porque en el éxito que alcancemos en esta lucha fundamental, reside parte de nuestra viabilidad como sociedad civilizada.

Por eso, en Nuevo León vamos por un nuevo modelo... que migre de una vez de la coordinación a la integración, que de una vez por todas deje atrás la dispersión, para concentrarse en la unidad de mando.

Que prevenga no únicamente con presencia disuasiva, sino con investigación e inteligencia, entendiendo que la información y el conocimiento son los recursos más preciados en el combate contra el crimen.

Que se convierta en una policía científica que aproveche la tecnología.

Que sí depure, pero que también dignifique.  Tan malo es tener policías corruptos, como buenos policías desincentivados.

Que promueva en los cadetes no sólo las enseñanzas básicas que debe contar un buen policía, sino que logre arraigarles un profundo orgullo de pertenencia a la institución.

Que se gane la confianza de la gente, y en consecuencia pueda contar con el respaldo y la colaboración de la ciudadanía en la lucha contra el enemigo común.

Que quede claro: voy por el combate frontal del crimen organizado y la delincuencia pública.

Lo digo fuerte para que se escuche en todos los rincones del estado y del país: no habrá negociación o pacto con la criminalidad.

De esta manera —y teniendo como complemento esencial el avance de las reformas a los sistemas de impartición de justicia a las cuales me he comprometido— vamos a luchar sin descanso para reestablecer el orden y la seguridad pública en Nuevo León.

No puedo acabar de referirme al compromiso de mi gobierno con la seguridad integral, sin antes reconocer a una institución que ha sido un ejemplo de que esta lucha se puede ganar con lealtad y con patriotismo.

Quiero hacer una mención especial y un reconocimiento a nuestras Fuerzas Armadas; a todos los integrantes de la 4ª Región y de la 7ª Zona Militar. Les reitero que vamos a apoyarlos sin titubeos y sin regatear nuestra colaboración... ¡que viva nuestro Ejército Mexicano!

GENERACIÓN DE RIQUEZA

El segundo eje es la generación de riqueza, esto significa poner todo nuestro esfuerzo, toda nuestra inteligencia y toda la capacidad emprendedora que nos caracteriza, para que el que quiera ganar y crecer lo haga; para que quien ya esté ganando y creciendo, gane y crezca más; para que el que tenga un empleo u ofrezca un servicio, no sólo lo mantenga, sino que lo desarrolle; para que el que quiera iniciarse en la vida productiva, lo logre, o para que el que no tiene empleo, lo encuentre.

Quiero subrayar esto: será mi prioridad y pondré todo mi esfuerzo, en lograr la generación de empleos en nuestro estado.

El cierre de un negocio o la pérdida de un empleo no sólo es un fenómeno económico; tiene enormes consecuencias en la vida de las personas y sus familias, así como graves efectos sociales en toda la comunidad.

No será únicamente con los instrumentos tradicionales como vamos a tener una economía más fuerte y competitiva, sino compartiendo la noción de que toda crisis representa también una oportunidad.

En esto, o se ve el vaso medio lleno, o medio vacío.

En nuestro caso, la oportunidad radica en aprovechar, del todo, las fortalezas de Nuevo León.

En este aspecto, concibo el papel del gobierno como el de un facilitador; como el de un generador de condiciones para que crezcan; que se concentre en armonizar un círculo virtuoso partiendo de menores trabas regulatorias, una mayor inversión en infraestructura, más y mejores servicios, capital humano mejor preparado, proveyendo, por supuesto, paz social y laboral; y siendo transparentes y seguros.

En suma, concibo el papel del gobierno, como el de un promotor para que las empresas encuentren en Nuevo León el mejor lugar para invertir, crecer, crear empleos y producir.

Mi gobierno está convencido de que la mejor forma de garantizar una vida digna, es generando riqueza, y no distribuyendo pobreza.

Nuestra política para impulsar la generación de riqueza contempla, desde luego, fortalecer a las micro, pequeñas y medianas empresas, ellos son la columna vertebral de la estructura productiva.

Significa fortalecer a los clusters industriales que ya están en proceso de crecimiento, y también desarrollar otros nuevos.

La innovación y la difusión tecnológica están en la base de nuestra visión para el presente y para el futuro de Nuevo León.

Al mismo tiempo, corresponde a todas las empresas adaptarse a las nuevas realidades del México y a las realidades del mundo.  Mejorar su gestión, atender sus responsabilidades, e innovar permanentemente para incrementar su competitividad.

Nuestros empresarios siempre han estado a la vanguardia en proyectos de inversión con alto beneficio económico y comunitario.  Micros, pequeñas, medianas empresas y grandes corporativos de alcance nacional e internacional, han nacido en este suelo pionero y son orgullo de Nuevo León y de México.

El Gobierno a mi cargo valorará su participación y la estimulará activamente.  Juntos debemos construir la mejor infraestructura productiva del país, y también juntos, lo tenemos que  lograr.

Así mismo, corresponde a los trabajadores y a sus organizaciones sindicales participar en este esfuerzo con una mayor flexibilidad laboral, con un compromiso renovado a favor de la productividad y de la capacitación constante.

Nuestra fuerza laboral, nuestros sindicatos, son también un ícono de Nuevo León.  La madurez de los gremios que agrupan a nuestros trabajadores, ha permitido hacer un frente común con los empresarios para luchar por la productividad en un ambiente armónico.

Hoy, desde esta tribuna saludo al sindicalismo nuevoleonés, y le reconozco que nuestro crecimiento y la paz laboral de la que gozamos por más de 11 años sin una sola huelga, no serían posibles sin su compromiso.

Contamos con una base muy sólida, industrial y de conocimiento muy sólida.

Nuestra industria de la transformación está a la vanguardia nacional e internacional, y la seguiremos fortaleciendo, pero con la mirada puesta también en el impulso de una economía basada en el conocimiento.

Nuevo León, orgulloso heredero de su pasado, es también forjador de su futuro dentro de este contexto en el que el poder radica no solo en la mano-factura sino principalmente en la mente-factura.

La globalización de la economía llegó para quedarse.  Ser parte de ella no es una opción, sino una necesidad.

Ninguna región o país está lo suficientemente distante como para no poder participar de sus beneficios, pero tampoco, ni tampoco suficientemente cercano a su mercado para ser invulnerable a la competencia.

Por ello, tendremos una actitud promotora, echada para adelante; nos volcaremos a la atracción de inversiones; seremos amigos de los empresarios y los trabajadores, y convertiremos a esta crisis en una oportunidad.

A la vez, no olvidaremos a un importante sector de desarrollo, que es el campo.

En campaña, hice un compromiso con los municipios del área rural: habrá gobernador para los 51 municipios. No digo que regresaré al campo, porque en campaña siempre estuve allí. Estaré siempre, como gobernador, con nuestros campesinos y con productores agropecuarios.

Habrá tiempo y recursos para ellos, e impulsaremos mecanismos modernos que aumenten nuestra capacidad agropecuaria, para arraigar con dignidad a sus pobladores, y para hacer un esfuerzo descentralizador de la inversión pública y privada, y así incorporar a todos los rincones del estado a un progreso compartido.

Seguiremos proyectando a nuestro estado como un destino consolidado para el turismo de placer y de negocios.  Ampliaremos nuestro mercado; promoveremos a Nuevo León en México y en el mundo, lo seguiremos dotando de infraestructura atractiva para el visitante, e integraremos los servicios turísticos para hacer una oferta aún más atractiva.

En suma, veremos por las oportunidades de progreso de ésta y de nuestras futuras generaciones.

Pensaremos en términos de colectividad, y no de individualidad.

En este eje rector del desarrollo económico y la generación de riqueza, nos planteamos objetivos comunes basados también en realidades comunes.

DESARROLLO SOCIAL Y CALIDAD DE VIDA

Desarrollo social y calidad de vida, significa el combate a la pobreza, servicios públicos con calidad, mejor educación y salud, el cuidado de nuestro medio ambiente, un desarrollo urbano ordenado y la movilidad que esta ciudad necesita.

Significa deporte de alto rendimiento, sí... pero especialmente en la base de la pirámide... en las colonias, en los barrios; es ahí en donde está la medalla de oro.

Significa cultura con grandes espectáculos, exposiciones y producciones, sí... pero al alcance de las clases más desprotegidas también, para que ellos también nutran sus almas de lo bello, de lo inteligente, de lo creativo.

Significa grandes centros universitarios de clase mundial, sí… pero también aulas dignas en los rincones más desfavorecidos del estado.

Significa grandes hospitales de especialidades médicas, sí... pero también cobertura de calidad para quienes menos tienen.

Significa opciones alimentarias más saludables, pero atendiendo también las necesidades básicas de quienes no tienen para comer.

Significa, en pocas palabras, inserción social digna y mejor calidad de vida para todos.

Aquí también quiero ser muy enfático: durante los próximos seis años, la ejecución de un Gobierno Social será también una de mis máximas prioridades.

Para que el nivel de desarrollo de un estado sea elevado y sustentable, tiene que ser compatible con la disminución de la desigualdad.

Lograrlo, implica que tenemos que asegurar que cada peso invertido en capital social, se destine efectivamente a fortalecer las capacidades de la gente; capacidades que les permitan salir adelante por sí mismos, pero sin hacer a un lado también a quienes por su condición todavía necesitan del apoyo directo del gobierno.  A ellos no los vamos a olvidar. A ellos también les vamos a ayudar.

Para que esta política de desarrollo social y de calidad de vida eche raíces, es indispensable que la propia población a la que va dirigida participe de manera activa; y que despliegue sus capacidades de trabajo y organización comunitaria.

En suma, que se vuelvan actores, y no meros receptores de la inversión social que vamos a realizar en ellos, asumiendo un sentido de responsabilidad compartida.

En campaña, siempre manifesté que Nuevo León tiene grandes fortalezas, pero que la principal es su gente.  Gente emprendedora, líder, de trabajo, que sabe salir adelante; por eso, cada peso invertido en nuestra gente para su superación, es la mejor inversión que podemos hacer.

Reconozcamos que Nuevo León es lo que es, gracias en buena medida a los hábitos que nos inculcaron nuestros padres, pero también de la educación que hemos recibido.

El objetivo de igualar oportunidades para todos, radica, ante todo, en la educación que reciban nuestros hijos.

Nos enfocaremos en la calidad de la educación que recibe el alumno y la capacitación del maestro; en asegurar que existan suficientes aulas y que mejore la calidad de toda la infraestructura educativa; en que los contenidos académicos sean los adecuados; pero que además contemplen una buena dosis de valores, cultura de la legalidad y cuidado del medio ambiente.

Aquí, hago un alto para reconocer a nuestro magisterio.  El magisterio representa un activo muy valioso que debemos estimular, capacitar y evaluar para imponernos metas mayores.

Tanto en nuestra gran metrópoli como en el municipio más apartado del estado, ahí están nuestros maestros; y, hoy, yo les digo que, estén en donde estén, ahí estaremos con ustedes; les reitero mi solidaridad personal y les ratifico que en este compromiso... vamos juntos por la calidad educativa.

En este aspecto del desarrollo social, como en el de la seguridad y el avance económico, también tendremos que librar muchas batallas; pero mientras sean para tener una mejor sociedad, los convoco a todos a sumarse a esta lucha con entusiasmo y convicción.

Debemos pelear las batallas contra la ignorancia y la intolerancia, contra la pobreza y el olvido, contra la enfermedad y la invalidez, contra la corrupción y la impunidad... y si todos luchamos juntos, sin duda, todos vamos a ganar.

Para avanzar en los tres ejes rectores a los que me he referido, se requiere una estructura gubernamental capaz de articular los diversos esfuerzos y obtener resultados deseados.

Como consecuencia del período de transición, he planteado una nueva organización que simplifica la acción de gobierno.

Ahora serán solamente 14 las dependencias que le reportarán directamente al Ejecutivo, acortando los tramos de control y supervisión.

Se sectorizarán algunos organismos y otros desaparecerán para evitar duplicidad de funciones o esfuerzos aislados.

Lo anterior, lo propuse para ser más productivos y no como consecuencia de la crisis económica.

El hecho de que al avanzar en este propósito de racionalización nos arroje ahorros que podrán destinarse a la inversión, es solamente una consecuencia adicional de nuestra meta de ser más ágiles, flexibles y contundentes en la acción pública.

En mi gobierno estamos comprometidos con la transparencia y la rendición de cuentas.

En este campo no permitiré excusas ni excepciones.

Nos proponemos atacar dos grandes lastres, eliminar dos grilletes que no nos dejan competir al tú por tú con los mejores del mundo: me refiero a la corrupción y la impunidad.

A los miembros de mi equipo de trabajo les doy toda mi confianza para que trabajen con entusiasmo y a plenitud, pero que les quede claro: no vacilaré en quitárselas si traicionan a Nuevo León, especialmente en estos dos últimos aspectos. 

Los he elegido no por su cercanía, sino por su capacidad.

Los instruyo a dar su máximo esfuerzo, a que no pierdan el rumbo planteado, y a hacer a un lado las conveniencias personales o de grupo por las del beneficio de la ciudadanía.

Trabajen convencidos de que venimos a servir a todos, y eso significa que no nada más sean expertos y den resultados, sino que lo deberán hacer con vocación de servicio público y con las puertas abiertas.

No se cansen de ayudar, no se les olvide que estamos en una posición en donde se ayuda, estamos en donde se da. El día que se cansen, si eso sucede, querrá decir que su vocación por el servicio público no es tan sólida como pensaban.

No padezcan los problemas, adminístrenlos bien, procésenlos y resuélvanlos con inteligencia y con la cabeza fría, pensando en Nuevo León. Aquí, no hay nada personal.

Sean receptivos y tolerantes de la crítica, pero jamás abandonen nuestra causa, ni se dejen imponer agendas incompatibles con el progreso de Nuevo León.

Seleccionen bien a sus colaboradores porque deben saber que uno es tan bueno como su equipo.

Por mi parte, seré muy receptivo de sus ideas y planteamientos, respaldaré sus decisiones ejecutivas por difíciles que sean, y me aseguraré de generar un ambiente armónico de equipo, y además velaré por su crecimiento personal e institucional.

Mi compromiso con ustedes es enorme y les estoy muy agradecido por aceptar acompañarme, pero jamás olviden que es mucho mayor mi compromiso con Nuevo León. 

En este momento quiero reconocer a quienes esta noche fungen como testigos de honor de este momento histórico en la vida de Nuevo León.

En primer término, saludo con respeto al Lic. Fernando Gómez Mont, Secretario de Gobernación y representante personal del Sr. Presidente de la República, Felipe Calderón Hinojosa.

Sr. Secretario, respetuosamente, hágale saber al Sr. Presidente que Nuevo León está con él; que cuente con nuestra solidaridad y con todo nuestro apoyo para superar los grandes retos que enfrenta el País y sacarlo adelante.

A los Señores Diputados integrantes del Honorable Congreso del Estado ante quienes rindo protesta, les expreso mi reconocimiento y mi mayor deseo de colaborar con ustedes por un mejor Nuevo León, en un marco de respeto, pluralidad y tolerancia.

A los integrantes del Poder Judicial, les reitero que siempre seré un colaborador de la justicia, respetuoso de su autonomía. Confiamos de antemano en que su desempeño honorable e imparcial otorgará seguridad jurídica para todos los nuevoleoneses.

Al Sr. Gobernador saliente, José Natividad González Parás: mi más profundo agradecimiento.  Gracias por haberme dado la oportunidad de desarrollar mi vocación de servidor público, por haber creído en mi, por ser un líder visionario, porque como nuevoleonés me consta que dio lo mejor de sí para impulsar a este gran Estado, y porque también obtuvo grandes logros.

Sr. Gobernador, el pueblo se lo reconoce, así lo ha manifestado, y, sin duda, la historia así también lo habrá de juzgar.

A mi Partido el Revolucionario Institucional y a su Presidenta, Beatriz Paredes Rangel, le expreso que no olvidaré en mi gestión el apoyo que me permitió postularme como su candidato a Gobernador.

Terminada una campaña exitosa, me esforzaré todos los días por merecer esta distinción de que he sido objeto para satisfacción y honra de mi partido. Esto lo haré absolutamente sin menoscabo de la institucionalidad de la gestión que hoy se inicia y del compromiso ineludible de gobernar para todos.

A los Gobernadores:

A Ivonne Ortega Pacheco, Gobernadora de Yucatán.
A Don Fernando Ortega Bernés, Gobernador de Campeche,
A Humberto Moreira, Gobernador de Coahuila,
A Ismael Hernández Derás, Gobernador de Durango,
A Don Miguel Osorio, Gobernador de Hidalgo,
A Ulises Ruiz Ortiz, Gobernador de Oaxaca,
A Don Mario Marín Flores, Gobernador de Puebla,
A Don Félix Arturo González Canto, Gobernador de Quintana Roo,
A Fernando Toranzo Fernández, Gobernador de San Luis Potosí,
Y a Eugenio Hernández Flores, Gobernador de Tamaulipas, y

Gracias señores Gobernadores: muchas gracias por acompañarme.

A los señores Coordinadores Parlamentarios de mí partido en la Cámara de Senadores y en la Cámara de Diputados: Senador Manlio Fabio Beltrones y al señor Diputado Federal Francisco Rojas Gutiérrez.

A las señoras y señores legisladores federales de otras entidades del país y, muy especialmente, a los senadores y diputados federales por Nuevo León que están aquí con nosotros.

Al señor General Guillermo Moreno Serrano, Comandante de la 4ª. Región Militar y al señor General Cuauhtémoc Antúnez Pérez, Comandante de la 7ª. Zona Militar.

A todos los representantes de los Gobernadores de los Estados.

A las señoras y señores Alcaldes electos y salientes, empresarios, líderes sindicales, dueños, directivos y representantes de los medios de comunicación que nos hacen el honor de acompañarnos esta noche.

A los miembros del Cuerpo Consular, a los líderes de las asociaciones religiosas, a los rectores universitarios, a los representantes de las organizaciones no gubernamentales, a todos los invitados especiales que hoy nos acompañan.

A quienes votaron por mi proyecto... a todos ustedes... les digo que no los defraudaré.

 A quienes todavía tengo que ganarme su confianza, e incluso a quienes no votaron, les digo que los escucharé con la misma intensidad, que necesito su ayuda, y que también seré su gobernador.

Agradezco a todos los integrantes de mi equipo de campaña, y a cada uno de los miles y miles de militantes y simpatizantes que creyeron en nosotros, que llevaron nuestra voz a cada rincón del estado, y que hicieron de la nuestra una propuesta convincente y confiable para lograr el apoyo de la mayoría ciudadana.

A los ex – gobernadores Jorge Treviño, Sócrates Rizzo y Benjamín Clariond, gracias por estar esta noche.

A los ex-candidatos al Gobierno del Estado, Martha Zamarripa Rivas, Fernando Elizondo Barragán, Guillermo Beltrán Pérez y Ernesto Villarreal Landeros, les expreso que más allá de las diferencias ideológicas, cuestionamientos o estrategias de campaña, fue un honor el haber participado junto con ustedes en un proceso electoral ejemplar.  Nuestro estado los necesita, y juntos podremos avanzar con mayor firmeza y rapidez.

A los ex – candidatos a la Presidencia de la República, Don Francisco Labastida Ochoa y senador además y Don Roberto Madrazo Pintado, gracias por estar aquí.

A los partidos políticos aquí representados, les refrendo mi deseo de contribuir junto con ellos a elevar el nivel del debate de ideas, y de promover proyectos en beneficio de Nuevo León.

Sobre todo, gracias a todas y todos los ciudadanos de Nuevo León que, en pleno uso de su libertad y conciencia cívica, decidieron conferirme la responsabilidad que hoy asumo.

Muchas gracias Nuevo León.

SEÑORAS Y SEÑORES:

Seguramente, muchos de ustedes recordarán un spot de televisión durante mi campaña, en el que me comprometí a dar la cara y mi vida por Nuevo León.

Quiero dejar muy claro que eso es precisamente lo que voy a hacer.  Voy a dar la cara y voy a dar lo mejor de mi vida.

Voy a dar la cara por todos, sin importar las condiciones en que se encuentren, que sean favorables o desfavorables, pero especialmente:

Voy a dar la cara por los padres de familia que no pueden ofrecerle una buena educación, una buena alimentación o una buena atención médica a sus hijos.

Voy a dar la cara por lo niños, para que no se les borre la sonrisa de su rostro, para que sueñen con volar muy alto, y para que sigan siendo niños.

Voy a dar la cara por los jóvenes que no encuentran razones suficientes para esforzarse y seguir adelante.

Voy a dar la cara por la angustia de aquéllos que no encuentran empleo, y por quienes temen perderlo.

Voy a dar la cara por quienes luchan ante la adversidad para mantener su empresa, y por quienes se esfuerzan para ser más productivos.

Voy a dar la cara por el dolor y la impotencia de quienes han visto lastimada su seguridad personal o la de sus familias.  Voy a dar la cara por quienes han visto afectado su patrimonio por la delincuencia, y por quienes han perdido la tranquilidad.

Voy a dar la cara por los que han dejado de mirar el futuro con confianza, con esperanza, porque en ocasiones sienten que no hay nada para ellos.

Voy a dar lo mejor de mí.

Quiero y deseo dar lo mejor de mi vida a este maravilloso estado durante los próximos seis años.

Para mí, dar la vida significa entregarse por completo.

Dar la vida es sacrificar la convivencia familiar por la convivencia ciudadana.

Dar la vida es desvelarse y madrugar trabajando todos los días por Nuevo León.

Dar la vida es estar dispuesto a asumir los riesgos y las amenazas del cargo.

Dar la vida es entregarse en cuerpo y alma por una causa... y esa causa, señoras y señores... esa causa es Nuevo León.

Nuevo León es un gran estado, y juntos lo podemos hacer aún más grande.

Muchas gracias a todos.

(Concluye)

El Lic. Rodrigo Medina de la Cruz toma protesta como Gobernador Constitucional del Estado de Nuevo León.
La toma de protesta al nuevo Gobernador de Nuevo León se llevó a cabo en Sesión Solemne del H. Congreso Local, en el Teatro de la Ciudad de Monterrey.
Durante su mensaje el Gobernador del Estado, Rodrigo Medina de la Cruz; agradece el apoyo a su familia y en particular a su Esposa, Greta Salinas.
El Gobernador de Nuevo León destacó los tres ejes fundamentales de su administración: Seguridad Integral, Generación de Riqueza; y Desarrollo Social y Calidad de Vida.
El Gobernador de Nuevo León convocó a todos los sectores de la sociedad a formar un frente común por la seguridad.
Durante su mensaje, el Mandatario nuevoleonés dijo que no habrá negociación o pacto con la criminalidad.
El Lic. Rodrigo Medina de la Cruz destacó que como lo expresó en campaña, lo ratifica ahora como Gobernador de Nuevo León “gobernará para todos, sin distinción de clases, creencias o partidos”.
Al término de la toma de protesta, el Gobernador de Nuevo León, Lic. Rodrigo Medina de la Cruz se trasladó a Palacio de Gobierno para recibir las llaves del despacho oficial de manos del Lic. José Natividad González Parás.
El Gobernador de Nuevo León, Lic. Rodrigo Medina de la Cruz y su Esposa, Greta Salinas, en el despacho oficial de Palacio de Gobierno.